Partida II - (11-01-2025)
Capítulo II : Seres infernales, un pueblo en llamas y el sacerdote maldito
La cabalgata del gorrino salvaje
Detalles de la Sesión
Fecha de la Partida: 11/01/2025
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Resumen
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#Resumen y eventos mas importantes
Narrativa
El grupo de 5 llegó de nuevo al pueblo abandonado y decidieron ir primero a la capilla donde aparecía el símbolo del ritual. Allí trataron de leer los símbolos arcanos pero fueron poco fructíferos. Investigaron la capilla principal y las inmediateces. Y gracias a la conexión con la piedra de Udolf, el enano se percató de algo extraño en el muro.
Al sacar el ladrillo de piedra del muro, descubrieron un pasadizo oscuro que bajaba a un túnel de tierra. Al intentar seguir el camino se toparon en poco tiempo con un derrumbe de rocas que impedía el paso por completo. Por la dirección en la que encabezaba parecía que habría sido un camino subterráneo que comunicaba con el pueblo cercano.
Al regresar hacía atrás, el grupo decidió investigar las runas de las casas pero Nathaniel quiso no retardar la acción si lo que dijo Udolf sobre lo que se avecinaba al otro pueblo era cierto. Debido a lo que comentó Eudora sobre el sacerdote que había llegado hacía dos meses y que el marco de tiempo cuadraba con todo lo siniestro que habían descubierto, el bardo comentó que tenía una manera de infiltrarse y sonsacar información. Además, no quería perder más tiempo, por lo que partió usando zancada veloz pese a las preocupaciones de su amigo enano.
El grupo de 4 investigó las casas con el enano derribando las puertas con su arma. Chequearon las runas inscritas y Eudora se percató que los interiores parecían no haberse movido, siendo abandonados casi por completo tal y como estaban antes del suceso.
Una vez investigado lo suficiente y sin querer perder más tiempo, el grupo decide marchar tras el bardo e ir al otro pueblo antes de que sea demasiado tarde. Udolf aprovecha su don con animales para domar un gorrino salvaje lo suficientemente grande como para portarlo. Y por el otro lado, Eudora invoca a un corcel para llevarla a ella, la elfa Elowyn y al gnomo Bir.
Tras unas horas de trayecto, el Bardo fue el primero en llegar al final de la maleza y vislumbró el pueblo desde allá, por lo que siguió el camino para adentrarse dentro. Cuando Udolf por fin llegó al linde del bosque ya estaba casi pisándole los talones al bardo. Sin embargo, vió cómo a lo lejos, frente a las puertas de la muralla, Nathaniel se desplomaba en el suelo de forma poco natural. Antes de poder hacer nada, un caballero salió del portón y recogió al humano para ponerlo como un macuto en el lomo trasero del corcel e inmediatamente se puso en marcha siguiendo la muralla.
El enano, quien no tenía mucho tiempo que perder, actuó rápido. Escribió una nota en un trozo de pergamino que decía muy resumidamente que habían cogido a Zed, qué había algo raro en el pueblo y que se había ido en la dirección que marcaba con una flecha. Tras escribir tan deprisa como pudo, clavó la nota en un árbol y se dispuso a la marcha apretando su montura para que fuese tan rápido como sería posible.
La paladín, la hechicera y el brujo llegaron sobre el corcel justo a tiempo para ver una sombra montada por la pradera. Al estar ya anocheciendo no vieron los detalles, pero gracias al mensaje escrito por Udolf y a que lo dejó en un sitio casi imposible de ignorar, pudieron unir cabos y seguir la dirección marcada.
Mientras tanto, Udolf seguía persiguiendo al corcel pero sin llegar a alcanzarlo debido a la diferencia de trote entre ambas especies. No obstante, no lo perdió de vista y pudo apreciar cómo rodeando la muralla, el caballero llegaba a un granero enorme de madera y se adentraba con el bardo inerte como un muñeco de trapo. Al llegar hasta allí y dejar el gorrino, el enano tuvo cuidado y trató de ver el interior por alguna rendija o ventana para identificar el interior y estudiar un plan de acción y saber cuántos enemigos había dentro.
Pocos después aparecieron los tres que faltaban ya que habían seguido el mismo recorrido hasta llegar al mismo destino. Fueron avisados por Udolf al divisarlos y se unieron a él. A través de una apertura algo alta pudieron ver cómo habían cuatro supuestos soldados y cómo estaban colgando de sogas a cuerpos aparentemente inertes. No sabían si Nathaniel era uno de los colgados o no, pero decidieron que debían actuar rápido.
Irrumpieron como un trueno en noche de tormenta, tomando por sorpresa a los guardias del interior. Eudora atacó directamente a quién sostenía la soga en medio del granero, apoyado por el gnomo y la elfa. Mientras que Udolf reconoció un cuerpo en el suelo y las cosas de su amigo, por lo que atacó al guardia que estaba quitándole las cosas al bardo. Tras unos segundos caóticos en los que un cuerpo cayó y derrumbó a un guardia y la paladín, el gnomo tropezó, la elfa lanzó su relámpago y el enano se batió en duelo contra dos, lograron acabar con los enemigos y tener a uno de ellos aún con vida y cautivo.
Udolf ató al prisionero y despertó al bardo, quién se sorprendió de la escena que veía ante sus ojos. Mientras todos se recuperaban un poco de lo sucedido y el enano les ordenaba salir para "interrogar" al cautivo, algo extraño sucedió. Los dotados en la magia escucharon un zumbido creciente e irritante de extraña procedencia. Al mirar fuera, en dirección a las murallas que cercaban el pueblo, vieron fuegos azules resplandecer una a una como si se estuviesen encendiendo casa por casa. Y eso les alertó de que el ritual parecía haber comenzado y llegaban tarde.
Nathaniel revisó con una mirada los cuerpos de los supuestos guardias y supo que eran impostores, por lo que se aproximó al que quedaba con vida y sin mediar palabra le clavó la daga en el cuello. Relajó a Udolf dejándole claro que sabía que no eran guardias y que ya daría explicaciones más tarde. En ese momento no tenían tiempo que perder y se pusieron en marcha hacía los portones más cercanos de la muralla.
Descubrieron rápidamente que las puertas estaban abiertas y de ellas salían unos pocos pueblerinos aterrorizados y gritando que huyesen todos de allí. Eudora trató de interrogar a alguno pero le fue imposible debido a lo asustados que estaban y lo rápido que huían en la dirección opuesta al pueblo en llamas. Por lo que sin más dilación, el grupo entró al pueblo con la guardia alta.
Tras avanzar un par de calles envueltas en fuego y gritos, percibieron una bestia semejante a una gran pantera demoníaca que les estaba dando la espalda al estar ocupada devorando los restos de una víctima. Udolf se posicionó con el arma a dos manos preparada y Nathaniel le dijo que le traería la bestia a rango del hacha. El bardo se adelantó en silencio y con el estoque preparado para apuñalar al monstruo, pero justo antes de poder hacer su ataque la cola del bicho se removió como un látigo impidiendo la puntada.
La bestia pareció percatarse de todos modos del movimiento a su espalda y se giró, aunque para entonces el bardo ya se había retirado de su vista. Tras un par de pasos de la criatura y con Udolf preparándose para darle una cara nueva con el hacha, algo ocurrió. La paladín, la hechicera y el brujo sintieron algo a sus espaldas, una especie de trotar. Y gracias a ello, fueron lo suficientemente rápidos en sus reacciones y esquivaron el salto de una segunda criatura que se quedó frente al enano y se abalanzó sobre él. Udolf se removió, perdiendo su arma, pero no se adrementó y golpeó de un puñetazo tan poderoso que quitó a la bestia de encima al instante.
Era el turno de Nathaniel, quién se desplazó al lado de Udolf para protegerlo, ya que aún estaba en el suelo y herido. Susurró unas palabras al tiempo que hacía unos sellos con la mano y la criatura huyó en dirección opuesta al bardo, azotado por las pesadillas del conjuro. En ese momento, las dos bestias estaban una junto a la otra, a cierta distancia de la partida. La suficiente distancia de seguridad para el infierno que estaba a punto de ser liberado.
Primero la hechicera Elowyn se aproximó al bardo y el guerrero. Al lado de ellos, elaboró unos sutiles movimientos de sus gráciles manos y convocó con unas palabras inesperadas una increíblemente intensa bola de fuego que surcó la calle y explotó sobre las bestias. En la que cayó directamente la calcinó sin piedad, dejando sólo sus cenizas. Mientras que la segunda estaba malherida con quemaduras pero todavía fuerte y muy enfadada.
No obstante, el monstruo no tuvo tiempo de actuar, ya que el brujo Bir tomó una posición estratégica y decidió actuar descubriendo sus dotes mágicas pese a las posibles consecuencias. Elaboró otra bola de fuego que impactó sin piedad sobre la criatura y la devolvió al abismo del que procedía.
Las llamas envolvían las casas de alrededor y la calle que tenían enfrente, pero habían logrado acabar con los temibles adversarios sin grandes secuelas. O eso creían. Cuando Nathaniel estaba ayudando a Udolf a levantarse cogiéndolo del brazo es el momento en el que sucumbió a una pesadilla en la que veía a todos sus compañeros como demonios. Sin dudarlo y llevado por el terror, el bardo apuñaló a su amigo con el estoque para sorpresa de todos, apartándose de todos ellos justo después y manteniendo la guardia alta como si temiese ser atacado en cualquier instante.
Antes de que Elowyn y Bir pudieran reaccionar, notaron el zumbido de nuevo y sus manos fueron atadas por cadenas invisibles que los inmovilizaron en el lugar en el que se encontraban. De las llamas apareció una silueta cada vez más visible que reconocieron al instante, era Raf, el sacerdote que había llegado hace dos meses al pueblo y que querían investigar. Pero su rostro estaba demacrado, la mitad consumido por el fuego y desecho. Sus ojos brillaban como ascuas y su poder parecía ser exorbitante.
Eudora, sin dudarlo un instante, acudió a curar con su imposición de manos al enano para evitar que entrase en peligro de muerte. Y aunque logró estabilizarlo y mantenerlo con vida, fue objetivo de la canción de las terribles carcajadas de Terishan del bardo, quién trataba de ridiculizar los demonios que veía para sobrellevar el miedo irracional que estaba sintiendo al verlos.
El mago se presentó ante los aventureros cruzando el rio de llamas resultante de las dos “bolas de fuego”. El mago de un solo gesto lanzo un hechizo que formaron unas cadenas magicas sobre las manos del brujo y la hechicera, dejandolos sin opciones de usarlas para hacer hechizos. Con un paso tranquilo y altivo, el “Raf” avanzo por en medio de los casters y se presento ante Udolf que se recuperaba de la puñalada trapera de Zed; el propio Zed que aun seguia teniendo alucinaciones y ante Aurora que ya apenas recobria el aliento de otra. Con otro gesto, “Ralf” congelo las piernas de Udolf y Zed que quedaron inmovilizados alla donde se hallaban.
Aurora aun temblando de miedo, hizo acopio de valor y coraje dignos de una seguidora de la Diosa y se lanzo sobre aquella criatura que era “Raf” ahora. Aurora consiguio acertar a Raf, si embargo, vio como su espada tuvo que traspasar dos escudos magicos para finalmente tocar la carne de Raf.
Una leve herida aparecio sobre el hombro de Raf, que apenas se inmutó y con su brazo agarró a Aurora y sin ningún miramiento la revoleó a un edificio cercano donde quedo casi inconsciente y enterrada entre cajas y balas de paja.
Raf se volvio y se acercó a Udolf que le miraba desafiante sin moverse poder moverse pero con su arma preparada. Sin embargo, cuando se acercó a él, un amuleto que tenia Udolf de entre uno de sus bolsillos se levitó de este y fulguro con un azul intenso; el colgante de gran mineral de “Raf” se elevo de su cuello parpadeando de manera fulgurante; Raf comenzo a gritar con una voz abisal que ensordecia y torturaba la mente de los aventureros.. su ojo izquierdo, el tomado por el azul comenzo a lanzar rayos azules… Raf se retorica de agonia y tras llevarse las manos a la cabeza ocurrió un estallido allá donde se encontraba Raf que dejo inconscientes a todos los alli presentes.
Tras despertarse allá donde estaba Raf, se encontraba apenas su toga y la cuerda del colgante.
Las cadenas mágicas de Birr y Elowyn desaparecen; Udolf y Zed destruyen el hielo de sus piernas con sus armas.. sus miradas se cruzan y Udolf se desahoga con el pobre Zed que apenas le dura la alegría de ver a sus compañeros en vez de criaturas abisales.
Los aventureros van de camino a la capilla cuando de repente escucha una voz gritando auxilio…
Resumen y eventos mas importantes
Con la urgencia pisándoles los talones, el grupo descubre un túnel derruido bajo la capilla del ritual e intenta llegar al pueblo vecino antes de que sufra el mismo destino. Nathaniel se adelanta mágicamente pero es capturado por un falso caballero. El grupo asalta el granero donde lo retienen y descubren que los "guardias" son impostores que están ahorcando civiles. De pronto, el pueblo estalla en fuegos azules: el ritual ha comenzado. En medio del caos y luchando contra panteras demoníacas, Nathaniel sufre una alucinación y apuñala a Udolf. El clérigo Raf aparece, ahora transformado en un ser demoníaco casi invencible, pero huye cuando su colgante reacciona violentamente a los amuletos de la paladín y el enano, dejando tras de sí un estallido que deja a todos inconscientes.
Los 5 eventos más importantes:
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El túnel secreto: Descubren que la capilla del pueblo abandonado conectaba subterráneamente con el pueblo vecino.
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El rescate en el granero: El grupo asalta la estructura para salvar al bardo y descubren el sacrificio de civiles a manos de falsos soldados.
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El inicio del ritual: Fuegos azules consumen el pueblo mientras aparecen bestias demoníacas en las calles.
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La traición ilusoria: Nathaniel, bajo los efectos de un conjuro de pesadilla, ataca a su propio compañero Udolf.
La transformación de Raf: El clérigo se revela como el catalizador del desastre y explota al entrar en contacto con la fe y los amuletos de Eudora y Udolf.
Personajes de Interés (NPCs)
Notas Adicionales y Hallazgos
- Documentos/Fragmentos:
- Comentarios de Máster/Jugadores: